Metro Noticias Las Vegas.-Lo que se suponía sería una gran fiesta de 5 de mayo quedo reducida a una pelea dispareja con el beneficio de la duda para los que creen en los milagros guantanameros. Y conste no es lloriqueo, solo la lógica que se venía amontonando desde que se le consiguió un sustituto de emergencia a “Triple G” por la suspensión que se le levantó a Saúl Álvarez quien era su rival original.

Y si le damos el crédito a Vanes Martirosyan de ser un peleador aguerrido pero nunca a nivel de Golovkin y estaba haciendo matemáticas si debía colgar los guantes o seguir en el vertido de las guantadas y mientras que fueron peras o manzanas estuvo ausente del ring por seiscientos noventa y cuatro días cuando fue derrotado en revancha ante Erislandy Lara en pelea del título superwelter, lo cual fue otro gran problema porque contra Gennady fue su primer viaje a la selva de los medianos y ante el más devastador nadie ponía ni un cacahuate a su favor y menos que fue notificado a solo a solo 3 semanas lo cual si se puede decir que fue carne de cañón porque sabemos que GGG tiene la fama de cortar el ring y hacer trizas lo que se le pone de modo enfrente.

En fin casi 8000 fanáticos aglomerados en el Estadio de Carson vieron emocionados el arduo trabajo de un asalto y ¼ que duro el combate, en otras palabras el armenio no le duro a Gennady ni para una muela. Pero bueno querían boxeo a como diera lugar y ahí tienen las consecuencias cuando la ventaja es obvia hasta las cachas.

GGG dice que le urge que Canelo este limpio de Cembuterol para que lo enfrente en septiembre, por lo pronto les deseo un feliz 5 de Mayo a toda la raza que admira su currículo de campeón invicto y a esperar a que el tapatío cumpla su castigo para intercambiar candela.