Metro Noticias Las Vegas.- La ciudad, el pueblo y la calidad del entorno en general impacta directamente en la salud. Por ejemplo, vivir en una zona de mucho tráfico vehicular puede llevar al desarrollo de demencia, tal como se afirmó en un reciente estudio. Contrariamente, los lugares en los que reina la tranquilidad son los más saludables.

La naturaleza es un gran aliado para tener una vida sana. Pero saber con exactitud cuál de las bondades de los ambientes eco-friendly es lo realmente beneficioso despertó la curiosidad de un grupo de científicos. La clave está en un animal muy cercano. Convivir con las aves y escuchar el sonido de su canto conforman un óptimo método para prevenir distintas patologías, como la depresión, la ansiedad o el estrés.

Observar pájaros, árboles y vegetación en general, en los alrededores del hogar, ayuda a prevenir o al menos a tener menores posibilidades de sufrir alguna de estas enfermedades. La investigación fue realizada en conjunto por expertos de la Universidad de Exeter (Reino Unido), junto al Fondo Británico de Ornitología y a miembros de la Universidad de Queensland, en Australia.

Los lugares en los que reina la tranquilidad son los más saludables. Foto: Agencia Cuartoscuro.

Para llegar a la conclusión se analizó a 270 personas, con un amplio abanico de edades, niveles socioeconómicos y etnias. Evaluaron su estado mental, antes y después del experimento. Los resultados demostraron que quienes la semana previa habían pasado menos tiempo al aire libre, tendieron a reportar más ansiedad o depresión.

Los autores del estudio, publicado en la revista Bioscience, hicieron una recopilación de los pájaros que habitaban en las localidades examinadas. Había petirrojos, mirlos, herrerillos y cuervos. De todos modos, no encontraron ninguna correlación entre el tipo de ave y la salud mental.

“Este estudio empieza a esclarecer el papel que algunos elementos clave de la naturaleza juegan en nuestro bienestar mental”, dijo Daniel Cox, uno de los investigadores que participó del trabajo. Además agregó que como la gente de ámbitos urbanos sufre cada vez más de fatiga, ver el mundo natural les permite relajarse y sentirse con menos estrés.